Historia

Historia de la Hermandad del Señor de los Afligidos

Higuera de Vargas (Badajoz)

La devoción al Señor de los Afligidos en la localidad de Higuera de Vargas hunde sus raíces en siglos pasados, formando parte inseparable de la historia religiosa y social del pueblo. Aunque no se conserva documentación exacta que determine el año preciso de la fundación de la hermandad, existen evidencias que sitúan el origen de este culto popular entre finales del siglo XVII y comienzos del siglo XVIII, lo que le otorga una antigüedad superior a los doscientos años. 

Parece muy probable que esta hermandad sea heredera de la antigua Hermandad del Santísimo Cristo de la Sangre, con documentos que demuestran que existía en los siglos XVI y XVII, ya que la imagen de este Cristo y las funciones que en torno a el se realizan el Viernes santo las sigue realizando nuestra hermandad en la actualidad. 

La imagen del Señor de los Afligidos, una talla barroca de Jesús Nazareno con la cruz a cuestas, destaca por su singular iconografía, portando la cruz sobre el hombro derecho, rasgo poco habitual en este tipo de representaciones. Se trata de una imagen de vestir, tallada en madera, atribuida a la escuela barroca andaluza o castellana de la época. En sus orígenes, la imagen fue propiedad de un vecino de la localidad, Esteban Romero de Terreros, en cuyo domicilio se le rendía culto de manera privada y espontánea, congregando a fieles movidos por una profunda devoción popular.

En el año 1812, la imagen fue trasladada definitivamente a la Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción, donde comenzó a recibir culto público y a consolidarse la hermandad como institución religiosa organizada. Posteriormente, el 18 de marzo de 1893, la Hermandad del Señor de los Afligidos quedó constituida canónicamente, regulando su funcionamiento mediante reglas propias y afianzando su papel dentro de la vida parroquial y del municipio.

Durante el siglo XIX, la hermandad llegó a poseer un importante patrimonio, compuesto por tierras de cultivo, viñas, olivares y ganado, que permitían sufragar los cultos y atender las necesidades de los hermanos. Parte de estos terrenos eran conocidos popularmente como “Las Viñas del Señor”. Sin embargo, este patrimonio fue prácticamente perdido a raíz de la Desamortización de Mendizábal en 1837, un hecho que supuso un duro golpe para la economía de la corporación, aunque no logró mermar la fe ni la devoción del pueblo hacia su titular.

Con el paso del tiempo, el Señor de los Afligidos se convirtió en el principal referente espiritual de Higuera de Vargas, siendo proclamado Patrón de la localidad. Su festividad se celebra cada año el 3 de septiembre, fecha en la que el pueblo se vuelca en honor a su Señor con solemnes cultos y una procesión que recorre las calles entre muestras de fervor, promesas y tradición transmitida de generación en generación.

En la actualidad, la Hermandad del Señor de los Afligidos tiene su sede canónica y social en la Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción, desde donde continúa manteniendo viva una devoción centenaria. La hermandad sigue siendo un pilar fundamental de la identidad religiosa y cultural de Higuera de Vargas, custodio de una historia marcada por la fe, la tradición y el profundo amor de un pueblo a su Patrón.